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Seis razones para llenar de verde tus espacios educativos

1. Mejor desarrollo cognitivo

Un estudio dirigido por Payam Dadvand y coordinado por Jordi Sunyer, ha supervisado los cambios en las medidas cognitivas cada tres meses entre enero de 2012 y marzo 2013 en casi 2.600 alumnos de primaria de entre 7 y 10 años de edad en Barcelona. 

Los resultados han podido demostrar que los niños y niñas que estudian en ambientes más verdes poseen una mejor capacidad mental para manipular de forma continua y actualizar las facultades de información conocidas como memoria de trabajo y memoria de trabajo superior, respectivamente y poseen mejores niveles de concentración.

Asimismo, la presencia de verde permite mitigar los efectos de la contaminación del aire, que ha sido demostrado que afecta negativamente al desarrollo cognitivo en la misma investigación.

2. Aumento de  memoria y concentración

El mismo estudio ha demostrado que la contaminación y la falta de espacios verdes aumenta el riesgo hasta en un 62 por ciento de que los niños desarrollen Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

3. Mitigación de efectos del cambio climático

Los espacios verdes son la respuesta para mejorar la calidad de vida frente al inminente escenario del cambio climático. Nathalie Röbbel, en nombre de la OMS sostiene que aumentar el número y la calidad de los espacios verdes puede mitigar los efectos de la contaminación ambiental, sumar espacios con fuentes, estanques, lagos y los jardines, árboles, moderan los extremos de temperatura y reducen el efecto urbano de isla térmica, aumentan la permeabilidad del suelo, lo cual ahorra energía y mejora las condiciones ambientales del entorno.

4. Desarrolla la creatividad

La naturaleza inspira. Presenta elementos de todo tipo que llaman la atención de los más pequeños; desde una hormiga a una planta, todo es motivo de preguntas y aprendizaje.Calvo Muñoz (Chile, 2014) observa que la niñez tiene cada vez menos contacto con la naturaleza en muchos lugares del planeta, los juegos son casi todos estructurados y/o electrónicos y no siempre resulta fácil acceder a espacios naturales o espacios dedicados al juego libre. En este sentido, dotar las escuelas de más y mejor calidad de espacios verdes permite brindar un refugio al exceso de estímulos virtuales, conectando la niñez con su entorno natural y permitiendo apreciar “otros mundos” de juegos desestructurados, rompiendo esquemas articulados de juegos sedentarios que transforman un espacio de plena creatividad en un ámbito pasivo, pobre en estímulos, repetitivo, mecánico y aburrido.

5. Mejora la relación entre pares: reduce la agresividad

Científicos de la Universidad de Southern California (USC) llevaron a cabo el primer estudio longitudinal para ver si los espacios verdes que rodean las casas podrían reducir las conductas agresivas en un grupo de adolescentes que viven en comunidades urbanas.

El estudio encontró que los chicos de entre 9 y 18 años que vivían en lugares con más espacios verdes tenían significativamente menos comportamientos agresivos que aquellos que vivían en vecindarios con menos espacios verdes. 

6. Reduce el estrés

El Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha liderado un estudio que, por primera vez, ha analizado la relación que existe entre la exposición a diferentes espacios verdes y el estrés oxidativo de niños y niñas. Para este estudio se analizó a 323 niños y niñas sanos de entre 8 y 11 años inscritos en cinco escuelas primarias de Asti, una pequeña ciudad del noroeste de Italia.

El análisis concluye que una mayor exposición a la vegetación se asocia con niveles más bajos de estrés oxidativo y que esta afirmación es independiente de la actividad física que realicen las niñas y niños.

Por lo tanto, los entornos naturales ayudan a disminuir los niveles de cortisol, que es conocida como la hormona del estrés, importante tanto para el bienestar emocional como para el bienestar físico. El aumento de esta hormona eleva la presión arterial y el nivel de azúcar, influyendo en la memoria y la concentración. 

Estos son solo seis motivos que hemos considerado significativos para compartir. ¿Conoces otros? ¿Cómo consideras que pueden influir los espacios naturales en los espacios educativos que tú frecuentas? ¿Piensas que podrías incorporar elementos naturales en tus clases?¿Consideras apropiado que los gobiernos comiencen a regular la inclusión de más verde en instituciones de educación pública?

1Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salus (CEXS), investigador del Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM-Hospital del Mar), centro adscrito a la UPF, así como codirector del Centro de Investigación en Epidemiologia Ambiental (CREAL)

2Oficial Técnica del Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud de la Organización Mundial de la Salud.

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